
Empezamos a volver a las oficinas: ¿Estamos preparados? ¿Cómo se ha afectado mi cerebro pandémico? ¿Cuál sería el balance perfecto entre casa y oficina?
Tras 16 meses de pandemia, nuestro cerebro ha experimentado cambios debido a la neuroplasticidad. Este principio neurológico indica que, al repetir ciertas actividades y dejar de realizar otras, el cerebro adapta sus estructuras, al igual que un músculo, fortaleciendo las áreas más utilizadas y reduciendo las menos activas. Por lo tanto, nuestras rutinas durante el confinamiento han remodelado nuestro cerebro se rediseña diariamente.

La comunidad científica ha introducido el término "cerebro pandémico" para describir los cambios cerebrales resultantes del confinamiento. Estos cambios están relacionados con la ansiedad, el miedo, la enfermedad, pérdidas cercanas y la disminución de ingresos, factores que contribuyen al estrés crónico. Este estrés eleva los niveles de cortisol (la hormona del estrés), lo que puede provocar:
La buena noticia es que estos efectos son reversibles, aunque requerirán tiempo, aproximadamente entre 4 y 6 meses. Algunos estudios sugieren que las primeras mejoras pueden aparecer entre 8 y 12 semanas después de retomar la normalidad.
De vuelta al trabajo: Considerando que no somos los mismos de antes, diversos especialistas y buenas prácticas recomiendan una transición inteligente, teniendo en cuenta la velocidad de adaptación cerebral. Las sugerencias incluyen:
Más información:
EMOL World economic Forum. Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria en California. Academia Estadounidense de Neurología. Universidad de Cambridge en Reino Unido.
Recuerda que la adaptación es un proceso gradual, y es esencial considerar tanto la salud mental como física en este retorno a la normalidad.
Escrito el 26 de julio de 2021