
Es en este contexto que la palabra "transformación" se vuelve un denominador común en cada directorio, comité de gerencia, desarrollo de productos, área de TI (¡uff... ellos la han tenido difícil estos últimos tiempos!)... y la lista sigue.
Desde luego, la transformación ocurre con una visión, una idea, una directriz, un nuevo cambio de rumbo, pero ¿entendemos profundamente qué significa realmente la palabra transformación?
Que no es transformación:
Transformación real
Como dice mi querido Carlos Campillo, la transformación "nace del interior" de cada persona... pues solo entonces las cosas podrán hacerse de una forma diferente. Es cuando son hechas por convicción, lo que permite ser sostenidas en el tiempo. De lo contrario, la supuesta transformación no será más que una acción guiada por el miedo, el apego al dinero o una simple transacción, con pocas posibilidades de éxito real.
Por ello, la transformación requiere dos elementos fundamentales:
Te recomiendo que la próxima vez que pienses en tu siguiente transformación, pienses en el "WHY" (el por qué lo haremos), qué transformaremos, destacando los beneficios que traerá para todos los involucrados. Y no olvides lo más importante: diseñar "rituales" para que se transforme en una disciplina, la cual muchas veces necesita un tracking diario, un sprint semanal, una nueva reunión bien diseñada que implique participación de todos, incluyendo momentos de reflexión.
Muy útiles son también las votaciones o encuestas tanto a clientes internos como externos (como plantea la agilidad), dándole vida y participación a la mayor parte de personas en las distintas etapas del proceso.
Escrito el 06 de diciembre de 2022